22.5.18

la escuela: institución anticuada

la nueva religion


[...]

é preciso tomar ao pé da letra a ideia de Walter Benjamin, segundo o qual o capitalismo é, realmente, uma religião, e a mais feroz, implacável e irracional religião que jamais existiu, porque não conhece nem redenção nem trégua. Ela celebra um culto ininterrupto cuja liturgia é o trabalho e cujo objeto é o dinheiro. Deus não morreu, ele se tornou Dinheiro. O Banco – com os seus cinzentos funcionários e especialistas – assumiu o lugar da Igreja e dos seus padres e, governando o crédito (até mesmo o crédito dos Estados, que docilmente abdicaram de sua soberania), manipula e gere a fé – a escassa, incerta confiança – que o nosso tempo ainda traz consigo. Além disso, o fato de o capitalismo ser hoje uma religião, nada o mostra melhor do que o titulo de um grande jornal nacional (italiano) de alguns dias atrás: “salvar o euro a qualquer preço”. Isso mesmo, “salvar” é um termo religioso, mas o que significa “a qualquer preço”? Até ao preço de “sacrificar” vidas humanas? Só numa perspectiva religiosa (ou melhor, pseudo-religiosa) podem ser feitas afirmações tão evidentemente absurdas e desumanas.

Giorgio A.

[...]



No es paradójico afirmar que Latinoamérica no necesita más establecimientos escolares para universalizar la educación. Esto suena ridículo porque estamos acostumbrados a pensar en la educación como en un producto exclusivo de la escuela, y porque estamos inclinados a presumir que lo que funcionó en los siglos XIX y XX necesariamente dará los mismos resultados en el XXI. De hecho, ninguna de las dos suposiciones es cierta.

América Latina necesitó tantos sistemas escolares como ferroviarios. Ambos abarcaron continentes, ambos impulsaron a las naciones ricas (ahora ya establecidas) hacia la primera época industrial, y ambos son ahora reliquias inofensivas de un pasado victoriano. Ninguno de esos sitemas conviene a una sociedad que pasa directamente de la agricultura primitiva a la era del jet. Latinoamérica no puede darse el lujo de mantener instituciones sociales obsoletas en medio del proceso tecnológico contemporâneo. Debe dejar que se desmorone el bloque del sistema educativo imperante, en vez de gastar energías en apuntarlo. Los países industrializados según los moldes del pasado pagan un precio desorbitante por mantener unidos lo nuevo y lo viejo. Este precio significa, en último término, un freno a la economía, a a libertad, al desarrollo social e individual. Si la América Latina se empena en imitar esta conducta, la educación, no menos que el transporte, será privilegio de "la crema y la nata" de la sociedad. La educación se identificará con un título, y la movilidad con un automóvil. Eso es precisamente lo que por desgracia está ocurriendo. Ni económica ni politicamente pueden nuestros pueblos soportar "la era del dominio de la escuela". 

El papel de la escuela en la evolución hacia la utopía de finales de este siglo es diametralmente opuesto en las naciones ricas que en las naciones pobres. Las primeras invirtieron enormes cantidades de dinero en poblar sus tierras de escuelas, al mismo tiempo que construyeron las redes ferroviarias. Gastaron mucho más aún cuando descubrieron que necesitaban universidades además de escuelas, las cuales construyeron al mismo tiempo que las autopistas. Piensan ser bastante ricas para terminar, en la próxima década, el proceso de poblar sus tierras de universidades construidas alrededor de un estacionamento, ya que cada uno de sus jóvenes está por tener automóvil propio. Son tan ricas, que el aumento cuantitativo de escuelas no impide a primera vista el cambio social. Pero en mi opinión lo frena, principalmente por la despersonalización del individuo que tal escolarización implica.

El monopolio escolar combate la insurgencia con mucha mayor eficacia que el napalm.

El ideal de que cada persona tenga su auto y su título ha producido una sociedad de masas tipo clase media.

En toda América Latina más dinero para escuelas significa más privilegios para unos pocos a costa de muchos. Este altivo paternalismo de la élite se formula incluso entre los objetivos políticos como igualdad (gratuidad, universalidad) en la oportunidad escolar. Cada nueva escuela establecida bajo esta ley deshonra al no escolarizado y lo hace más conciente de su "inferioridad".

El hecho es que cada año disminuye el número de clientes satisfechos que se gradúan en un nivel que se considere "satisfactorio" y aumenta el de los marcados con el estigma de la deserción escolar. A estos últimos su título de desertores gradúa para ejercer en el mercado de los marginados. La ayuda pirámide educativa asigna a cada individuo su nivel de poder, prestigio y recursos, según lo considera apropriado para él. Lo convence de que esto es ni más ni menos lo que merece. La aceptación del mito escolar por los distintos niveles de la sociedad justifica ante todos los privilegios de muy pocos.

Las escuelas frustan sí, a la mayoria, pero lo hacen no sólo con todas las apariencias de legitimidad democrática, sino también de clemencia.

Pocos años de escuela inculcan una convicción en el niño: el que tiene más escolarización que él tiene una indiscutida autoridad sobre él.

La escuela limita la vitalidad de mayoría y minoría, capando la imaginacións y destruyendo la espontaneidad. La escuela divide a la sociedad en dos grupos: la mayoría disciplinadamente marginada por su escolarización deficiente, y la minoría de aquellos tan productivos que el aumento previsto en su ingreso anual es muchísimo mayor que el promedio anual del ingreso de esa inmensa mayoría marginada.

Cualquier cambio o innovación en la estructura escolar o la educación formal, según la conocemos, presupone: 1) cambios radicales en la esfera política; 2) cambios radicales en el sistema y la organización de la producción, y 3) una transformación radical de la visión que el hombre tiene de sí como un animal que necesita escolarización.

No hay razón alguna para continuar con la tradición medieval de que los hombres se preparan para la vida secular cotidiana a través de la encarcelación en un recinto sagrado, llámese monasterio, sinagoga o escuela.

Como podrán coexistir una sociedad con una tradición de escuelas corrientes, con otra que se ha salido del patrón educativo tradicional y cuya industria, comercio, publicidad y participación en la política es, de hecho, diferente?

Un mundo que tiene fe en la iniciación ritual de todos sus miembros a través de una "liturgia escolar" tiene que combatir todo sistema educativo que escape a sus cánones sagrados.

La legitimación de la educación por las escuelas tiende a que se visualice cualquier tipo de educación fuera de ella como accidental, cuando no como delito grave. Aún así, es sorprendente la dificultad con que la mentalidad escolarizada puede percibir el rigor con el cual las escuelas inculcan lo imprescindibles que son y, con esto, la inevitabilidad del sistema que patrocinan. Las escuelas adoctrinan al niño de manera que éste acepte el sistema político representado por sus maestros, incluso ante la insistencia de que la enseñaza es apolítica.

En última instancia, el culto a la escolarización levará a la violencia. El establecimiento de cualquier religión lleva a eso. Al permitir que se extienda la prédica por la escolarización universal tiene que aumentar la habilidad militar para reprimir la "insurgencia" en Latinoamérica. Sólo la fuerza podrá controlar en útima instancia las expectaciones frustradas que la propagación del mito de escolarización ha desencadenado. La permanencia del sistema escolar actual puede muy bien fomentar el fascismo latinoamericano. Sólo un fanatismo inspirado en la idolatría por un sistema puede, en último término, racionalizar la discriminación masiva que es la resultante de insistir en clasificar con grados académicos a una sociedade necesitada.

Las escuelas en una economía de escasez que ha sido invadida por la automatización, acentúan y racionalizan la coexistencia de dos sociedades: una colonia de la otra.

Hoy en América Latina es tan peligroso dudar del mito de la salvación social por medio de la escolarización como lo fue hace cientos de años dudar de los derechos divinos de los Reyes Católicos.

Ivan  Illich
Julio de 1973


abre aspas


Pensando como Celso Furtado, ganhos individuais para os grandes grupos educacionais, prejuízos coletivos para toda sociedade brasileira. Cada vez mais a educação deixa de ser um direito para ser uma mercadoria.


18.5.18

abre aspas


Não apenas Paracelso no século XVI, mas também Goethe e Schiller no fim do século XVIII e nas primeiras décadas do século XIX ainda acreditavam em um ideal educacional que poderia orientar e enriquecer humanamente os indivíduos ao longo de toda a sua vida. Ao contrário, a segunda metade do século XIX foi já marcada pelo triunfo do utilitarismo e o século XX capitulou sem reservas também no campo educacional às concepções mais estreitas de "racionalidade instrumental". Quanto mais “avançada” a sociedade capitalista, mais unilateralmente centrada na produção de riqueza reificada como um fim em si mesma e na exploração das instituições educacionais em todos os níveis, desde as escolas preparatórias até as universidades – também na forma da “privatização promovida com suposto zelo ideológico pelo Estado – para a perpetuação da sociedade de mercadorias.

Não é surpreendente, pois, que o desenvolvimento tenha caminhado de mãos dadas com os valores da ordem social do capital como a ordem natural inalterável, racionalizada e justificada pelos ideólogos mais sofisticados do sistema em nome da "objetividade científica" e da "neutralidade de valor". As condições reais da vida cotidiana foram plenamente dominadas pelo ethos capitalista, sujeitando os indivíduos - como uma questão de determinação estruturalmente assegurada - ao imperativo de ajustar suas aspirações de maneira conforme, ainda que não pudessem fugir à áspera situação da escravidão assalariada. Assim, o "capitalismo avançado" pôde seguramente ordenar seus negócio de modo a limitar o período de educação institucionalizada em uns poucos anos economicamente convenientes da vida dos indivíduos e mesmo fazê-lo de maneira discriminadora/elitista. As determinações estruturais objetivas da "normalidade" da vida cotidiana capitalista realizaram com êxito o restante, a "educação" contínua das pessoas no espírito de tomar como dado o ethos social dominante, internalizando "consensualmente", com isso, a proclamada inalterabilidade da ordem natural estabelecida. Eis porque mesmo os melhores ideais da educação moral de Kant e da educação estética de Schiller - que tinham a intenção de ser, para seus autores, os antídotos necessários e possíveis da progressiva tendência de alienação desumanizadora, contraposta pelos indivíduos moralmente preocupados em sua vida pessoal à tendência criticada - foram condenados a permanecer para sempre no reino das utopias educacionais irrealizáveis. Eles não poderiam equiparar-se sob nenhum aspecto à realidade prosaica das forças que impuseram com sucesso a todo custo o imperativo autoexpansivo fundamentalmente destrutivo do capital. Pois a tendência socioeconômica da alienação que tudo traga foi suficientemente poderosa para extinguir sem deixar rastro, até mesmo os ideais mais nobres da época do Iluminismo.


salute


A cada animal que abate ou come sua própria espécie
E cada caçador com rifles montados em camionetas
E cada miliciano ou atirador particular
com mira telescópica
E cada capataz sulista de botas com seus cães
& espingardas de cano serrado
E cada policial guardião da paz com seus cães
treinados para rastrear & matar
E cada tira à paisana ou agente secreto
com seu coldre oculto cheio de morte
E cada funcionário público que dispara contra o público
ou que alveja-para-matar criminosos em fuga
E cada Guarda Civil em qualquer país que guarda os civis
com algemas & carabinas
E cada guarda-fronteiras em tanto faz qual posto de barreira
em tanto faz qual lado de qual Muro de Berlim
cortina de Bambu ou de Tortilha
E cada soldado de elite patrulheiro rodoviário em calças de
equitação sob medida & capacete protetor
de plástico & revólver em coldre ornado
de prata
E cada radiopatrulha com armas antimotim & sirenes e cada tanque
antimotin com cassetetes & gás lacrimogênio
E cada piloto de avião com foguetes & napalm sob as asas
E cada capelão que abençoa bombardeiros que decolam
E qualquer Departamento de Estado de qualquer superestado que vende
armas aos dois lados
E cada Nacionalista em tanto faz que Nação em tanto faz
qual mundo Preto Pardo ou Branco
que mata por sua Nação
E cada profeta com armas de fogo ou branca e quem quer que reforce
as luzes do espírito à força ou reforce o poder
de qualquer estado com mais Poder
E a qualquer um e a todos que matam & matam & matam & matam
pela paz
Eu ergo meu dedo médio
na única saudação apropriada

Lawrence Ferlinghetti
1968


17.5.18

política frente a arte de gobernar


[...]


Lejos de expressar los deseos de los ciudadanos, los partidos funcionan precisamente para contenerlos, para controlarlos y manipularlos, para evitar que desarrollen uma voluntad independiente. 

Llamar a esto sistema “político” es um grave error. Debería ser llamado más propriamente “arte de governar”. Profesionalizados, manipuladores e inmorales, estos sistemas de elites y masas simulan la democracia, burlándose de los ideales democráticos a los que unicamente declaran fidelidade en los periódicos llamamientos al “electorado”. Lejos de dar poder a la gente como ciudadanos, el arte de governar implica la abdicación general del poder de los ciudadanos. Los reduce a “contribuyentes” y electores y votantes, como si fueran demasiado jóvenes o demasiado incompetentes para dirigir por sí mismos los assuntos públicos. Se espera que cumplan sus funciones de forma meramente passiva y que dejen a las elites el cuidado de sus interesses principales. Tienen que participar em “política” principalmente em los días de elecciones, cuando la participación legitima el próprio sistema – y cuando hay que pagar impuestos, por supuesto, momento en que lo financian. El resto del año, los dueños del arte de governar preferirían que la gente se cuidara de sus assuntos particulares y desatendiera las actividades de los “políticos”. Em realidade, si la gente se desprendiera de su passividade y empezara a tomar un interés activo por la vida política, podría crear problemas al Estado, llamando la atención sobre las discrepâncias entre la realidade social y la retórica que aquél encarna. 

Janet B.
Trad.: Virus


16.5.18

dialética do cadeião chocolate


O que vocês chamam de costumes,
eu chamo de colonização.

abre aspas


Como ilustra o caso palestino, a ocupação colonial contemporânea é uma concatenação de vários poderes: disciplinar, biopolítico e necropolítico. A combinação dos três possibilita ao poder colonial dominação absoluta sobre os habitantes do território ocupado. O “estado de sítio” em si é uma instituição militar. Ele permite uma modalidade de crime que não faz distinção entre o inimigo interno e o externo. Populações inteiras são o alvo do soberano. As vilas e cidades sitiadas são cercadas e isoladas do mundo. O cotidiano é militarizado. É outorgada liberdade aos comandantes militares locais para usar seus próprios critérios sobre quando e em quem atirar. O deslocamento entre células territoriais requer autorizações formais. Instituições civis locais são sistematicamente destruídas. A população sitiada é privada de seus meios de renda. Às execuções a céu aberto somam-se matanças invisíveis

Achille Mbembe


14.5.18

telebasura

artista desconocido


a fábrica da monocultura / a industria do entretenimento / o gerenciamento da opinião: // alimentando corações & mentes / da sociedade do espetáculo.


quote


[...]

Para os anarquistas, verdadeiramente maior é o presente, vida como uma existência pautada na crítica à autoridade centralizada no "poder pastoral" ao "poder de Estado". 

Somos alheios ao mito da fênix.


sob os escombros de um país cínico


Encontraremos nos anais do pensamento midiático 
apenas dois adjetivos para compreender 
um dos lados da história nacional: 
o chauvinismo e o militarismo.

Até lá o slogan da bandeira será 
gritos e camisetas
mais fácil do que colocar 
pirulito na boca de criança.


11.5.18

novos desafios para a educação

Aurelio G.

Nosso mundo lembra cada vez mais Leônia, a “cidade invisível” de Italo Calvino, onde “mais do que pelas coisas que todos os dias são fabricadas vendidas compradas, a opulência … se mede pelas coisas que todos os dias são jogadas fora para dar lugar a novas”. A alegria de “livrar-se” de algo, o ato de descartar e jogar no lixo, esta é a verdadeira paixão do nosso mundo.

A capacidade de durar não joga mais a favor das coisas. Dos objetos e dos laços, exige-se apenas que sirvam durante algum tempo e que possam ser destruídos ou descartados de alguma forma quando se tornarem obsoletos – o que acontecerá forçosamente. Assim, é preciso evitar a posse de bens, em particular daqueles que duram muito e que não são descartáveis com facilidade. O consumismo de hoje não consiste em acumular objetos, mas em seu gozo descartável. Sendo assim, por que o “pacote de conhecimentos” adquiridos na universidade deveria escapar dessa regra universal? No turbilhão de mudanças, é muito mais atraente o conhecimento criado para usar e jogar fora, o conhecimento pronto para utilização e eliminação instantâneas, o tipo de conhecimento prometido pelos programas de computador que entram e saem das prateleiras das lojas num ritmo cada vez mais acelerado. Portanto, a ideia de que a educação pode consistir em um “produto” feito para ser apropriado e conservado é desconcertante, e sem dúvida não depõe a favor da educação institucionalizada. Para convencer seus filhos da utilidade do estudo, pais e mães de outrora costumavam dizer que “aquilo que você aprendeu ninguém vai poder lhe tirar”. Esta talvez fosse uma promessa encorajadora para os filhos deles, mas, para os jovens contemporâneos, deve representar uma perspectiva horripilante. Os compromissos tendem a ser malvistos se não vêm acompanhados da cláusula “até segundo aviso”. Num número cada vez maior de cidades americanas, alvarás de construção só são expedidos se estiverem acompanhados do respectivo alvará de demolição. E, recentemente, os generais americanos opuseram-se ao assentamento de suas tropas na zona de operações enquanto não fosse elaborado um “cenário de retirada” convincente. O segundo desafio aos pressupostos fundamentais da educação vem do caráter errático e substancialmente imprevisível das transformações contemporâneas, e reforça a posteriori o primeiro desafio. Em todas as épocas, o conhecimento foi avaliado com base em sua capacidade de representar fielmente o mundo. Mas como fazer quando o mundo muda de uma forma que desafia constantemente a verdade do saber existente, pegando de surpresa até os mais “bem-informados”? 

O mundo dos nossos dias parece mais um mecanismo para esquecer do que um ambiente para aprender. 

Num mundo como este, o conhecimento é destinado a perseguir eternamente objetos sempre fugidios que, como se não bastasse, começam a se dissolver no momento em que são apreendidos. E como os prêmios para quem faz a coisa certa tendem a ser colocados cada dia num lugar diferente, os estímulos de reforço podem ser tão enganosos quanto tranquilizadores: transformam-se em armadilhas a serem evitadas, pois podem instilar hábitos ou impulsos que, um segundo depois, se revelarão inúteis ou até daninhos. 

Você vale tanto quanto seu último sucesso”: esta é a máxima do bem viver num mundo em que as regras mudam durante a partida e não duram mais do que o tempo necessário para aprendê-las e memorizá-las. Os percentuais de sucesso obtidos com as respostas aprendidas e exercitadas em condições de rotina caem rapidamente: “flexibilidade” é a palavra de ordem do momento. A capacidade de abandonar depressa os hábitos presentes torna-se mais importante do que o aprendizado dos novos. Somos todos obrigados a adotar como norma o estilo de vida que, há dois séculos, Soren Kierkegaard considerou patológico em Don Juan, ou seja: “Terminar rapidamente e desde logo recomeçar do princípio.” 

As fábricas fordistas massificadas e os exércitos baseados no recrutamento em massa – os dois principais braços do poder pan-óptico – personificavam com plenitude a tendência a transformar estímulos e respostas em rotina. O “domínio” consistia no direito de fixar regras invioláveis, de supervisionar sua aplicação, de garantir vigilância constante sobre os que eram forçados a cumpri-las e de disciplinar os desviantes ou expulsá-los, se as tentativas de reabilitação falhassem. 

Esse esquema de domínio exigia um engajamento recíproco por parte de dirigentes e dirigidos. Em cada estrutura pan-óptica havia um Pavlov que determinava a sequência de movimentos e garantia que ela se repetisse sem variações, imune a qualquer pressão contrária, presente ou futura. Como os projetistas e supervisores dos pan-ópticos garantiam a estabilidade das composições e a repetição de situações e escolhas, valia a pena memorizar as regras e incorporá-las em hábitos profundamente radicados e automatizados. A era da modernidade “sólida” esteve, de fato, muito perto de realizar tais ambientes duráveis, administrados e controlados de forma rígida. 

Como concluíram Luc Boltanski e Eve Chiapello, quem quiser ser bem-sucedido no ambiente de trabalho que substituiu o tipo de cenário “labirinto de ratos” deve demonstrar capacidade de convivência em grupo e de comunicação, abertura mental e curiosidade, vender sua própria pessoa, inteira, como valor único e insubstituível, capaz de enriquecer a qualidade do grupo de trabalho. Hoje, o empregado ou aspirante ao emprego têm de se “autodisciplinar” para garantir que sua performance seja convincente, com boas chances de aprovação agora e no futuro, no caso de mudança das preferências dos observadores. Não compete mais aos chefes reprimir as idiossincrasias dos empregados, homogeneizar seu comportamento e enquadrar suas ações na rígida moldura da rotina. 

Em nenhum dos momentos decisivos da história humana os educadores enfrentaram um desafio comparável ao que representa este ponto limite. Nunca antes nos deparamos com situação semelhante. A arte de viver num mundo hipersaturado de informação ainda não foi aprendida. E o mesmo vale também para a arte ainda mais difícil de preparar os homens para esse tipo de vida. 

Zygmunt B.
Trad.: Eliana A.


síndrome paralisante


O corpo discente
de espectadores colonizados.


[...]


O papel do intelectual é, num mundo dialético, oposicionista, revelar e elucidar, desafiar e derrotar a quietude normalizada do poder invisível em todo e qualquer lugar e sempre que possível. Pois há uma equivalência social e intelectual entre essa massa de interesses coletivos dominadores e o discurso usado para justificar, disfarçar ou mistificar as suas operações, prevenindo ao mesmo tempo as objeções ou questionamentos que lhe são feitos.


10.5.18

fetiche

Dahmer

Existiu um tal de padre Amaro que benzia carros em um bairro mediano de uma capital qualquer e colecionava em um dispositivos eletrônico recortes de jornal de ciclistas assassinados. 

Os fiéis mais fanáticos entregavam-lhe pessoalmente as notícias (de tom sensacionalista e sempre com o intuito de fazer da vítima culpada) e orgulhosos diziam ser os autores da pintura. 

O Padre emocionava-se com os regalos textuais. Afinal, os fiéis até emolduravam a obra de Deus



8.5.18

a doença como metáfora


[...]


O uso do câncer no discurso político encoraja o fatalismo e justifica o uso de medidas "severas" - assim como reforça tremendamente a noção difundida de que a doença é necessariamente fatal. O conceito de enfermidade nunca é inocente. Mas é possível afirmar que as metáforas sobre o câncer são implicitamente genocidas.

Susan Sontag 
Trad.: Márcio R.
1984

7.5.18

A Doutrina do Choque: a ascensão do capitalismo de desastre


[...]

O debate acerca da possibilidade de separar verdadeiramente os “direitos humanos” da economia e da política não é exclusivo da América Latina; há questões que sempre vêm à tona quando o Estado utiliza a tortura como arma política. Apesar da mística que a cerca, e do impulso compreensível de trata-la como um comportamento aberrante além do campo político, a tortura não é particularmente complicada ou misteriosa. Uma ferramenta do tipo mais cruel de coerção, ela se manifesta com grande previsibilidade sempre que um déspota local ou invasor estrangeiro carece de consentimento necessário para governar: Marcos nas Filipinas, o xá Reza Pahlevi no Irã, Saddam no Iraque, os franceses na Argélia, os israelenses nos territórios ocupados, os Estados Unidos no Afeganistão e no Iraque. A lista poderia ser ampliada muitas vezes. O abuso generalizado de prisioneiros é uma indicação infalível de que os políticos estão tentando impor um sistema – político, religioso ou econômico – que é rejeitado por um grande número de pessoas sob seu domínio. Da mesma maneira que os ecologistas definem um ecossistema pela presença de certas “espécies indicativas” de plantas ou pássaros, a tortura é a espécie indicativa de um regime que está engajado num projeto antidemocrático profundo, mesmo que tenha chegado ao poder por meio de eleição.


[...]

A primeira aventura dos Garotos de Chicago, nos anos 1970, deveria ter servido de advertência para a humanidade: as ideias deles são perigosas. Como conseguiu impedir que sua ideologia fosse responsabilizada pelos crimes cometidos em seu primeiro laboratório, essa subcultura de ideólogos não-arrependidos acabou ganhando imunidade, liberta que foi para correr o mundo em busca de novas conquistas. Hoje, estamos vivendo novamente uma era de massacres corporatistas, com vários países sofrendo tremenda violência militar na tentativa de refazê-los dentro do modelo econômico de “livre mercado”; desaparecimentos e tortura estão de volta como desforra. E, mais uma vez, os objetivos de construir mercados livres e a necessidade de tamanha brutalidade são tratados como se fossem inteiramente desconectados. 


[...]

Nos anos 1970 e no começo dos 1980, Friedman e seus subscritores corporativos rapidamente construíram uma nova rede de think tanks de direita e produziram o veículo mais importante para disseminar as visões de Friedman, a minissérie em dez capítulos da PBS intitulada Free to Chose – subscrita por algumas das maiores corporações do mundo, entre as quais Getty Oil, Firestone Tire & Rubber Co., PepsiCo, General Motors, Bechtel e General Mills. 

Quando Friedman articulou a teoria da crise pela primeira vez, no começo dos anos 1980, os Estados unidos estavam passando por uma recessão – uma combinação de inflação alta com desemprego. As políticas de Chicago, agora conhecidas como Reaganomia, certamente exerceram influências sobre Washington. No entanto, nem mesmo Reagan se atrevia a implementar aquele tipo de terapia de choque devastadora com a qual Friedman sonhava, igual à que havia prescrito no Chile.

Mais uma vez, seria um país latino-americano a testar o terreno para a teoria das crises de Friedman – porém, desta vez não seria um Garoto de Chicago que guiaria o caminho, mas um novo estrato de doutores do choque, mais adequados à nova era democrática.

Naomi K. | Trad.: Vania C.



5.5.18

abre aspas


há uma educação em rede [...] que estimula uma criação autodidata que se separa dos controles das ciências humanas e cria conhecimento.


4.5.18

facebook en el capitalismo crepuscular

P. K.

En junio de 1999 un estudiante universitario llamado Shawn Fanning puso en operación una plataforma para compartir música. La innovación permitía a los usuarios acceder a la música almacenada en sus computadoras en condiciones de reciprocidad. Fanning bautizó su plataforma como Napster, apodo que usaba para burlarse de los hackers.


Napster no era una red centralizada y permitía a los participantes tener acceso a una vasta discoteca a un costo marginal: en su apogeo llegó a contar con más de 70 millones de usuarios. Y luego, las cosas se pusieron feas.

Fanning fue demandado por las compañías disqueras y en 2001 perdió el juicio por promover la descarga ilegal de material protegido por las leyes de derechos de autor que amparaban a las disqueras. Así se impusieron los esquemas centralizados y de paga. Los nostálgicos de los años en que se pensaba que el capitalismo desaparecería porque las redes sociales hacían obsoletos los viejos esquemas de concentración de poder deben reconsiderar su análisis.

La comparecencia de Mark Zuckerberg ante el Congreso estadunidense hace unos días fue una farsa y un episodio más de la campaña de "pido perdón" del creador de Facebook. También mostró que la mayoría de los legisladores no sabía nada sobre el funcionamiento de la plataforma. Cada legislador tuvo cinco minutos para hacer preguntas, así que el interrogatorio fue superficial y sólo sirvió como operación de relaciones públicas del jefe de Facebook. También reveló que Zuckerberg no sabe nada de historia, economía ni ética.

No es la primera vez que un escándalo marca las operaciones de Facebook. En 2010, el Wall Street Journal descubrió que esa aplicación estaba vendiendo información privada sin el consentimiento de los usuarios a compañías rastreadoras de Internet y agencias de publicidad. Peor aún: en 2014, Facebook llevó a cabo experimentos sobre las cuentas de 689 mil usuarios (sin su conocimiento) y mostró que era posible hacerlos sentir más optimistas o pesimistas mediante la manipulación de las informaciones que supuestamente les enviaban sus amigos en un proceso denominado "contagio emocional". El experimento mostró que la formación de opiniones podía condicionarse por el consumo "dirigido" de noticias y que esto podía tener graves repercusiones sobre preferencias electorales.

Hay sabemos que entre 2015 y 2016, Facebook vendió más de 100 mil dólares de espacio publicitario a "granjas de trolls" en Rusia y que 126 millones de cuentas de usuarios estadunidenses estuvieron expuestas a noticias enviadas por estos perfiles falsos de supuestos ciudadanos concernidos. No estoy implicando que la elección de Trump se decidió de este modo, eso nunca lo sabremos (las corruptelas y el entreguismo del Partido Demócrata fueron más importantes). Lo que quiero destacar es que hoy que se destapa la cloaca con los tratos con la empresa Cambridge Analytica se abren nuevas perspectivas sobre las relaciones entre la agregación de datos individuales y el modus operandi del capitalismo contemporáneo.

Las palabras big data denotan un acervo gigantesco de información personalizada que sólo un poderoso algoritmo puede procesar para elaborar un perfil preciso de cada usuario con fines comerciales. Lo importante es no sólo el uso comercial de estas bases de datos, sino el hecho de que colosos como Amazon, Google o Facebook pueden ahora incursionar en la manipulación política y hasta en funciones propias de un gobierno. El modelo de capitalismo financiero que hoy domina la economía mundial tolera y parece promover estas nuevas incursiones en el mundo del big data.

Y es que la acumulación y procesamiento de datos personales permite profundizar la apropiación de nuevos espacios de rentabilidad para un capitalismo que sufre una caída crónica en la tasa media de ganancia desde hace cuatro décadas. El neoliberalismo se ha basado en la supresión salarial y la destrucción del poder social y político de la clase trabajadora. Aun así no ha podido contrarrestar su crisis de rentabilidad ni evitar la concentración de la riqueza y tampoco ha podido evitar el semiestancamiento en el que se encuentra la economía mundial. En ese contexto, agregar y cosechar datos es una oportunidad que el capitalismo no quiere desperdiciar. Y para aprovecharla se ha llevado a un nuevo estándar la mercantilización de las relaciones sociales. El gigantismo y la concentración de poder se han intensificado para convertir la esfera de la vida privada en mercancía.

Por cierto, en México el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) anunció hace poco que se había firmado un convenio con Facebook para evitar que las noticias falsas desorientaran a los votantes y afectaran el proceso de las próximas elecciones. El momento escogido para suscribir tal convenio no pudo ser más desafortunado. En medio del peor escándalo en la historia de Facebook, poco faltó para que el INE lo elevara a rango de autoridad electoral. ¿Quién decidirá lo que es noticia falsa? ¿El INE? El atraso e incompetencia de los funcionarios del instituto electoral son ejemplares.

A.N. | Sin Permiso

l'ile déserte et autres textes



E, verdadeiramente, não há poder das palavras, mas somente palavras a serviço do poder: a linguagem não é informação ou comunicação, mas prescrição, ordenança e comando.

Deleuze | 1974
Trad.: D.L.


o satã da revolta

Alex F. 

O comunismo contemporaneo
nao passa de um revival 
de antigos patriarcalismos


sociedade de controle que exige participação como forma de inibir resistências


[...]

Se as máquinas motrizes constituíram a Segunda idade da máquina técnica, as máquinas da cibernética e da informática formam uma terceira idade que recompõe um regime de servidão generalizado: sistemas homens-máquinas, reversíveis e recorrentes, substituem as antigas relações de sujeição não reversíveis e não recorrentes entre dois elementos; a relação homem-máquina se faz em termos de comunicação mútua interior e não mais de uso ou ação. Sublinhou-se recentemente a que ponto o exercício do poder moderno não se reduzia à alternativa clássica "repressão ou ideologia", mas implicava processos de normalização, de modulação, de modelização, de informação, que se apoiam na linguagem, na percepção, no desejo, no movimento e que passam por micro-agenciamentos. É esse conjunto que comporta ao mesmo tempo a sujeição e a servidão, levadas aos extremos, como duas partes simultâneas que não param de se reforçar e de se nutrir uma à outra.


3.5.18

inéditos


... é precisamente por vivermos numa democracia (ainda) liberal, em que o artista é (relativamente) livre, que sua responsabilidade política deveria desabrochar plenamente. É em regime burguês que se deve pedir uma crítica politizada, e não há sofisma algum nisso. Liberdade temporal, responsabilidade política: parece-me que essa deveria ser a primeira palavra de ordem de uma cultura socialista.

Barthes
Trad.: Ivone B.


sintético

artista desconocido


Facebook: a degeneração da experiência estética dos indivíduos.

30.4.18

respecto de la iglesia

T.B.

[...]

La religión es una superstición que fue creada por la incapacidad de la mente del ser humano para dar respuestas a los fenómenos naturales. La iglesia es una institución organizada que siempre ha sido un impedimento para el progreso.

El clericalismo organizado ha despojado a la religión de su candidez y su primitivismo. Ha convertido la religión en una pesadilla que oprime el alma humana y mantiene su mente esclavizada. "El dominio de la oscuridad", como el último verdadero cristiano, Lev Tostoi, ha denominado a la iglesia, ha sido el enemigo del desarrollo humano y el libre pensamiento, y como tal, no tiene lugar en la vida de unas personas verdaderamente libres.

Emma Goldman
Trad.: Alexis M.


29.4.18

sou marxista?


Citando na Nouvelle NRF de junho alguns excertos dessas "Mitologias", o Sr. Jean Guérin me insta a dizer se sou marxista ou não.

No fundo, o que é que isso pode importar ao Sr. Guérin? Esse tipo de questão costuma interessar apenas aos macarthistas.

Em matéria de Literatura, a leitura é um método mais objetivo que o inquérito.

Barthes
Trad.: Ivone B.


26.4.18

dialética da escola-prisão


Ser livre pensador para responder por uma educação punitiva não corresponde ao significado que tenho de docência.


from baltimore




You fight them by writing letters and making phone calls so you don't have to fight them withs fists. You fight them withs fists so you don't have to fight them with knives. You fight them with knives so you don't have to fight them with guns. You fight them with guns so you don't have to fight them with tanks.


M.

existe, sim, uma literatura de esquerda

1915 - 1980

Pelo número e pela qualidade das respostas que nos chegaram, percebemos que o debate que quisemos instaurar entre alguns escritores e nossos leitores sobre "A literatura de esquerda" é complexo e difícil. Isso porque se baseia em noções vagas, tradicionalmente aceitas, que seria preciso definir de novo. O que é esquerda? Basta dizer-se de esquerda para escrever uma obra de esquerda? O que é até mesmo literatura? Tais são as indagações que em geral nossos correspondentes formularam.

Nossa hipóteses de partida, segundo a qual distinguimos escritor de esquerda, definindo-o pelas reações hostis do mundo clerical e burguês, e obra de esquerda, cujo conteúdo justamente convidamos a definir, apesar de aceita de modo geral, provocou algumas contestações.

[...]

Se toda literatura é, por definição, de esquerda, de fato é inútil impingir um rótulo. Ou então é preciso negar a qualidade de escritor a escritores fascistas, colaboradores do regime de ocupação e a todos os que defendem valores estabelecido, coisa a que, apesar de nosso "esquerdismo", nos negamos.

Fenômeno literário - uma admiração diante do mundo, e uma admiração que compete exprimir.

Matéria para descrições, reflexões, expressão?

Do lado oposto, os defensores de uma literatura sem rótulos, alguns de nossos correspondentes preconizam uma literatura a serviço da filosofia, da ética, da política.

Pela liberdade contra a servidão e a opressão, pelo socialismo contra a opressão, os homens e mulheres de hoje estão engajados numa luta sem quartel.

Os militantes são melhores escritores que os próprios escritores.

Ponto de vista de consumidor.

A criação literária supõe a independência total da pessoa que escreve.

Ref.: Lacaios do poder - Edgar Morin

Signos de identidade de literatura de esquerda:

1. A literatura de esquerda, ou progressista, ou revolucionária, é movimento, superação, questionamento.

2. A literatura de esquerda é uma literatura da inquietação e da recusa. Sua atitude é inconformista ou herética em relação a todas as ortodoxias, até as de esquerda. Ela critica os valores da ordem burguesa, reivindica em favor das minorias, protesta permanentemente contra a injustiça, postula, abertamente ou não, o advento de um novo homem numa sociedade justa. 

A literatura de esquerda estará sempre fora da ortodoxia. Seu objetivo é formular problemas, impedir o entorpecimento e a esclerose.

3. Literatura de esquerda é aquela que combate todas as violações ao direito inalienável à vida.

4. A literatura de esquerda dá nova significaçao à palavra "humanismo", sob cuja égide são perpetrados todos os crimes contra o homem, tornando-o sinônimo de libertação dos homens para si mesmos, sem coadjuvantes metafísicos ou religiosos.

5. A obra de esquerda é sempre, em última instância e mesmo que se limite ao individual, descrição e análise profunda de uma situação histórica dada. Ela situa o indivíduo em seu meio, em seu grupo social, na forma de sociedade à qual ele pertence, sem o que seus sentimentos, pensamentos e comportamentos seriam incompreensíveis.

Há escritores perfeitamente independentes que só têm futilidades para dizer, e muito mais escritores há que ignoram a época em que vivem. O caminho de uma literatura de esquerda se estabelece em direção a mais consciência, por um lado, e a maior maestria, por outro. Ela parte da probidade do artista para chegar à verdade de sua expressão. No âmago da mistificação permanente e multiforme, a obra de esquerda desmente os mitos, denuncia as imposturas, afirma sem descanso que os males dos homens merecem remédios. Ela traz as marcas da lucidez e da coragem.

Literatura de luta? Sem dúvida alguma. [...] O escritor não luta por uma mudança de ministério, ainda que essa mudança seja muitíssimo desejável, mas por uma transformação das condições externas e internas que determinam o indivíduo, seus pensamentos, sua moral.

Caráter "esquerdista": seu lado vivo, sem o qual ela cairia no entretenimento, na futilidade, no apoio à ordem estabelecida. Pode-se até dizer que a literatura de esquerda consolida e desenvolve em si tudo o que não é literatura, que ela visa o grau último, em que a literatura nada mais seria que a forma ritual de seu próprio questionamento e passagem direta do domínio da expressão para o mundo real da História. Se esse momento chegar um dia, é possível que a literatura morra. Mas será por ter-se transformado em história.

Roland Barthes
L' observateur1953
Trad.: Ivone. B.


25.4.18

palavras-chaves


Sifilização da imagem 
Paradigma da perversidade
Sociedade do cansaço
Princípios econômicos fundamentalistas
Droga-Brasil


24.4.18

dialética da escola-prisão


Os professores, pedagogos e diretores policiais das escolas prisões estão acobertados pela ética da irresponsabilidade burocrática do "eu recebi ordens".


plataforma


a internet
parece ser bem mais útil
para fascistas
do que para anarquistas

sobre a censura na argentina


[...]

Matar, ameaçar, sequestrar, colocar bombas, silenciar, "dar sumiço", distorcer e mentir nos meios de comunicação, em síntese, aterrorizar a população, foi o modo de censura das ditaduras argentinas dos últimos anos, especialmente a partir de 1976, quando o chamado "Processo de Reorganização Nacional", encabeçado por Videla e continuado pelos presidentes que se lhe seguiram, iniciou a destruição sistemática de toda perspectiva de pensamento e expressão artística independente, livre, autônoma.

M. Giardinelli


23.4.18

uma coisa combina com a outra


Todo mundo sabe que na Holanda pedalar faz parte da cultura urbana. Não me estranha porque mais da metade da população não segue nenhuma ordem religiosa e tem como prática política transformar igrejas em livrarias e cafés. 


21.4.18

art y anarkia



Documental producido por la Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo (Madrid) en 1989.

Idea original de Fabio Santini y Marina Padovese. Guión de Emilio García Wiedemann. Locución de Pilar Jiménez, Diego Oliva y Emilio García W.


chao chao


Eu sempre achei inteligência sexy, 
mas na província,
............................. man
está em falta esse afrodisíaco.


a doutrina do choque


Ethos criminoso do capitalismo de laissez-faire

Pagar baixos salários, demitir empregados à vontade, e mandar os lucros para casa sem se preocupar com regulamentações.

Terrorismo foi um termo usado para mascarar a perseguição a ativistas operários não-violentos.

As corporações estrangeiras fizeram mais do que agradecer as juntas militares pelo seu bom trabalho; algumas se tornaram participantes ativas nas campanhas de terror. No Brasil, diversas empresas se juntaram e financiaram seus próprios esquadrões de morte privados. Em meados de 1969, logo após os militares começarem sua fase mais brutal, foi organizada uma força policial extralegal denominada Operação Bandeirantes (OBAN). Composta de oficiais militares, a OBAN foi financiada, de acordo com Brasil: Nunca Mais, "pela contribuição de diversas corporações multinacionais, inclusive Ford e General Motors". Como ficou registrado no relatório, na medida em que estava fora das estruturas oficiais das forças armadas e da polícia, a OBAN desfrutava de "flexibilidade e impunidade quanto a seus métodos de interrogatório", e rapidamente ganhou reputação por sadismo incomparável.

Não foram apenas os sindicalistas que enfrentaram ataques preventivos – isso aconteceu com qualquer um que apresentasse uma visão da sociedade baseada em valores diferentes do puro lucro.

Como é o caso em todos os Estados de terror, os assassinatos planejados serviam a dois objetivos. Primeiro, removiam obstáculos reais ao projeto - ou seja, as pessoas mais inclinadas a lutar contra ele. Segundo, o fato de que todos eram testemunhas do desaparecimento dos "encrenqueiros" servia como uma advertência infalível para aqueles que viessem a pensar em resistir, eliminando assim obstáculos futuros.


O projeto da Escola de Chicago para a América Latina foi literalmente erguido sobre o segredo dos campos de tortura, nos quais milhares de pessoas que acreditavam num país diferente desapareceram. 



N. K.
Trad.: V. C.